Diagnóstico y tratamiento especializado de la inflamación gástrica. Atención integral para gastritis aguda, crónica, erosiva y por Helicobacter pylori.
La gastritis es la inflamación del revestimiento interno del estómago (mucosa gástrica). Esta condición puede aparecer de forma súbita (gastritis aguda) o desarrollarse gradualmente durante meses o años (gastritis crónica). Según estudios epidemiológicos, la gastritis crónica afecta a más del 50% de la población mundial, siendo una de las condiciones digestivas más comunes.
La causa más frecuente de gastritis crónica es la infección por Helicobacter pylori, una bacteria que coloniza el estómago de aproximadamente 4.4 mil millones de personas a nivel mundial. Esta bacteria es responsable del 90-95% de las úlceras duodenales y 70-85% de las úlceras gástricas. La buena noticia es que la infección por H. pylori es tratable con antibióticos, con tasas de erradicación del 80-90%.
Otras causas importantes incluyen el uso prolongado de antiinflamatorios (AINEs) como aspirina o ibuprofeno, el consumo excesivo de alcohol, y condiciones autoinmunes. El diagnóstico preciso mediante endoscopia digestiva es fundamental para identificar la causa específica y establecer el tratamiento más efectivo.
Si no se trata adecuadamente, la gastritis crónica puede progresar a gastritis atrófica, metaplasia intestinal, y en casos raros, aumentar el riesgo de cáncer gástrico. Por esto es importante la evaluación con un gastroenterólogo especializado.
Los síntomas pueden variar en intensidad. Algunas personas con gastritis pueden no presentar síntomas, especialmente en etapas iniciales.
Identificar la causa específica es fundamental para el tratamiento efectivo. La endoscopia con biopsias permite un diagnóstico preciso.
La causa más común de gastritis crónica a nivel mundial. Esta bacteria coloniza el estómago y causa inflamación persistente. Presente en aproximadamente el 44% de la población mundial, es responsable del 90-95% de las úlceras duodenales y 70-85% de las úlceras gástricas.
Aspirina, ibuprofeno, naproxeno y otros AINEs dañan la mucosa gástrica. Estudios muestran que 50% de usuarios crónicos desarrollan erosiones gástricas y 10-30% desarrollan úlceras. El riesgo aumenta con dosis altas y uso prolongado.
El consumo excesivo de alcohol irrita y erosiona la mucosa gástrica, especialmente con el estómago vacío. Puede causar gastritis aguda hemorrágica en casos severos.
El sistema inmune ataca las células parietales del estómago. Afecta al 1-2% de la población, más común en mujeres. Causa deficiencia de vitamina B12 y anemia perniciosa a largo plazo.
Enfermedades graves, cirugías mayores, quemaduras extensas o traumatismos pueden causar gastritis aguda por estrés con erosiones y sangrado. Diferente del estrés emocional cotidiano.
El reflujo de bilis desde el intestino hacia el estómago puede causar gastritis química, especialmente en personas con cirugías gástricas previas.
Existen diferentes tipos de gastritis según su duración, causa y características endoscópicas. El tipo determina el tratamiento y seguimiento necesario.
Inflamación de aparición súbita, generalmente causada por AINEs, alcohol excesivo, infecciones o estrés severo. Los síntomas aparecen rápidamente y pueden ser intensos. Con tratamiento adecuado, usualmente se resuelve en días a semanas.
Inflamación persistente por meses o años. La causa más común es H. pylori. Puede ser asintomática o causar síntomas intermitentes. Sin tratamiento, puede progresar a gastritis atrófica. Afecta a más del 50% de la población mundial.
Se caracteriza por erosiones visibles en la mucosa gástrica durante la endoscopia. Común en usuarios de AINEs (10-30% desarrollan úlceras). Puede causar sangrado digestivo que requiere atención urgente.
Adelgazamiento de la mucosa gástrica con pérdida de células productoras de ácido. Puede ser causada por H. pylori crónico o autoinmunidad. Riesgo anual de cáncer gástrico: 0.1-0.3%. Requiere vigilancia endoscópica.
La gastritis atrófica puede progresar a través de la "cascada de Correa": gastritis crónica → atrofia → metaplasia intestinal → displasia → cáncer. Sin embargo, el riesgo anual de progresión a cáncer es bajo (0.1-0.3%) en países occidentales. Los pacientes con estadios OLGA/OLGIM III-IV requieren vigilancia endoscópica periódica. La erradicación de H. pylori reduce significativamente este riesgo.
El estándar de oro para diagnosticar gastritis. Permite:
El tratamiento depende de la causa identificada. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de casos de gastritis se resuelven completamente.
Según las guías ACG 2024, el tratamiento de primera línea recomendado es:
Tasa de erradicación: 87%
Después del tratamiento para H. pylori, es necesario confirmar la erradicación mediante test de aliento o antígeno fecal, al menos 4 semanas después de completar los antibióticos y 2 semanas sin IBP. Los pacientes con gastritis atrófica requieren vigilancia endoscópica periódica según la extensión de la atrofia.
Cada persona puede tener tolerancias diferentes. Lleve un diario de alimentos para identificar sus propios disparadores de síntomas.

Gastroenterólogo y Endoscopista
Código Médico: 11615
Universidad de Costa Rica (UCR). Especialización en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva.
Endoscopia de alta definición con biopsias para identificar la causa exacta de su gastritis y establecer el mejor tratamiento.
Protocolos actualizados según guías ACG 2024 para H. pylori y manejo integral de todos los tipos de gastritis.
La gastritis es la inflamación del revestimiento interno del estómago (mucosa gástrica). Puede ser aguda (aparición súbita y corta duración) o crónica (persistente por meses o años). La gastritis crónica afecta a más del 50% de la población mundial, siendo Helicobacter pylori la causa más común. No debe confundirse con dispepsia funcional, que presenta síntomas similares pero sin inflamación visible en la endoscopia.
No ignore los síntomas. Con el diagnóstico correcto y tratamiento adecuado, la gastritis tiene excelentes tasas de curación.
Estamos disponibles para resolver sus dudas y ayudarle a encontrar alivio.